Lejos de Dios no hay bendición

Posted on 17 septiembre, 2008 por

0


Como están mis amigos, en el libro del profeta Malaquias encontramos estas palabras que han sido pronunciadas delante del pueblo de Israel. Habéis hecho cansar a Jehová con vuestras palabras, entonces preguntáis, ¿en que le hemos cansado? En que decís, cualquiera que hace mal agrada a Jehová y en tales se complace. Por esta expresión del profeta, parecería que el pueblo Judío, definitivamente había desterrado de su corazón todas las leyes de Dios, y por lo tanto, se habían dedicado a vivir desenfrenadamente en toda clase de idolatría y de práctica inmoral sin temer ningún castigo por parte de Dios. Por el contrario, parecía que al hacerlo les iba mejor, ya que en tiempo en que se habían ajustado a las leyes divinas, a su entender, ninguna bendición recibieron.

De modo que abandonaron todas las buenas costumbres aprendidas y se dedicaron a vivir la vida. Notaron que las diversiones se multiplicaron, que nada de lo anunciado en la ley de Dios les había sobrevenido, por lo tanto dijeron entre si. No tiene sentido obedecer a Dios. Más bien podríamos decir que a cualquiera que hace mal le va mejor. y tal vez en una rápida mirada sobre ellos mismo no habían podido notar ninguna diferencia entre obedecer a Dios o alejarse de el, sin embargo en una mirada minuciosa hacia lo interior, en esa esfera donde no se puede medir con pesas ni patrones humanos, allí donde asienta el alma, cada uno puede notar un profundo deterioro, porque al alejarse de Dios, el alma entra en tinieblas, por lo tanto abunda el temor y la depresión. Surge la necesidad el hombre de aturdir su interior con bebidas. Se espantan de estar solos. Porque temen a la muerte.

Cualquiera que hace mal agrada a Dios, fueron las palabras de un pueblo equivocado. Y hoy día muchos lo repiten porque sencillamente les va bien con lo que practican y no sienten el castigo de Dios, pero la depresión, los temores, la desconfianza, la avaricia, el engañar y ser engañado. Todo esto no es otra cosa que una parte de las consecuencias de vivir lejos de Dios, dice la Biblia: todo lo que el hombre sembrare eso también segará, no prospera el alma que vive lejos de Dios, por el contrario, la amargura y la desesperación abunda. Por eso el alcoholismo prospera, porque buscan ahogar sus penas, por eso las estadísticas de suicidio aumentan. Porque el hombre ha perdido el norte y busca escapar de una situación que se le vuelve intolerable. El vivir lejos de Dios no solo acarrea amargura y desesperación sino que finalmente llevará al alma a una eternidad en la condenación. Un pueblo equivocado dijo una vez, cualquiera que hace mal agrada a Dios, sin embargo la realidad fue diferente, porque todo lo que el hombre sembrare eso también segara, te invito a tener en cuenta a Dios en tu vida. Y darle lugar a Jesucristo en tu corazón. Caminemos este día tomados de la mano de Dios.

Etiquetado: ,
Posted in: Meditaciones