Haciendo lugar para El

Posted on 15 septiembre, 2008 por

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Cómo están mis amigos, en el evangelio de Lucas cap. 19 Jesús relata a sus oyentes. Cierto hombre de familia noble fue a un país lejano a recibir un reino para sí y después volver. Y llamando a diez de sus siervos, les dio diez minas y les dijo: Negociad con esto hasta que yo regrese. Pero sus ciudadanos lo odiaban, y enviaron una delegación tras él, diciendo: No queremos que éste reine sobre nosotros. Y sucedió que al regresar él, después de haber recibido el reino, mandó llamar a su presencia a aquellos siervos a los cuales había dado el dinero, para saber lo que habían ganado negociando. Y se presentó el primero, diciendo: Señor, tu mina ha producido diez minas más. Y él le dijo: Bien hecho buen siervo, Luego vino el segundo, diciendo: Tu mina, señor, ha producido cinco minas. Y dijo también a éste: Y tú vas a estar sobre cinco ciudades. Y vino el otro diciendo: Señor, aquí está tu mina, que he tenido guardada en un pañuelo; pues te tenía miedo, porque eres un hombre exigente, que recoges lo que no depositaste y siegas lo que no sembraste.

El le contestó, Siervo inútil, por tus propias palabras te voy a juzgar. ¿por qué no pusiste mi dinero en el banco, y al volver yo lo hubiera recibido con los intereses? Si bien esta es una de las parábolas que ilustran acerca del retorno del Hijo de Dios por segunda vez a este mundo, quiero resaltar la expresión de aquellos malvados siervos quienes habían dicho. No queremos que este reine sobre nosotros. Y esta no era la primera vez que alguno se expresara de esta forma. Cuando Jesús había nacido en Belén, los encargados de hospedajes no tuvieron lugar para el, de modo que le obligaron a nacer en un establo. Cuando el estuvo por las tierras de Gadara haciendo milagros y sanando enfermos, los ciudadanos de aquel lugar le pidieron que se alejara de sus contornos. y cuando le presentaron ante Pilato en aquel memorable viernes, los principales del pueblo Judío dijeron, no tenemos otro rey fuera de César. No queremos que este reine sobre nosotros.

Cuando uno analiza la actitud de esta gente, surge el pensamiento en el corazón, pero que maldad había en el interior de estas personas. Ninguno tuvo lugar para Jesús en medio de ellos. No obstante, la enseñanza principal del Señor fue en casa de mi padre muchas moradas hay, voy pues a preparar lugar para vosotros, mis amigos, la humanidad de nuestros días no ha cambiado. Hoy muy pocas personas tienen lugar en el corazón para el Señor. La mayoría prefiere manifestar su simpatía hacia Dios practicando una religión. Van a la iglesia cada tanto, se acuerdan de Dios en los apurones, pero no están dispuestos a que Jesús Reine en sus vidas. No queremos que este reine sobre nosotros, Jesús dijo: Creed en Dios creed también en mí, en la casa de mi Padre muchas moradas hay, Voy pues a preparar lugar para vosotros. El ha preparado un lugar para ti en el cielo. Solo espera que tu tengas un lugar para el en tu corazón. Caminemos este día tomados de la mano de Dios

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