No creyeron

Posted on 4 septiembre, 2008 por

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Cómo están mis amigos, dice en la carta del apóstol Judas: Mas quiero recordaros, ya que una vez lo habéis sabido que el Señor habiendo salvado al pueblo sacándolo de Egipto después destruyó a los que no creyeron. No es la primera vez que el Espíritu de Dios refresca nuestra memoria con la actitud de incredulidad del pueblo de Israel durante su peregrinar en el desierto, al parecer repitiendo lo sucedido, el concepto habrá de registrarse mejor en la memoria.

Lo mismo aplicó el apóstol Pablo en su carta a los Filipenses: les dijo: “a mi no me es molesto el escribiros las mismas cosas y para vosotros es seguro”. Pablo era conciente de que estaba cayendo en un acto de repetición de conceptos, pero haciéndolo se sentía con la conciencia tranquila de haber transmitido claramente el mensaje, Algo similar estaba sucediendo con esta recordación del fracaso de Israel en el desierto, Judas estaba trayendo a la memoria un acto de apostasía sucedido en el seno mismo del pueblo escogido. El Israel salvado de Egipto exhibía características externas de liberación, todos pasaron el Mar Rojo y todos experimentaron el milagro de la cariñosa protección de Dios, Pablo describe este episodio en su carta cuando dice: todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar, y todos comieron el mismo alimento espiritual, y todos bebieron la misma bebida espiritual, porque bebían de la roca espiritual que los seguía, pero de los mas de ellos no se agradó Dios.

Y no se agradó de ellos Porque su realidad espiritual era otra, externamente salvados pero internamente ligados a las cosas que habían dejado en Egipto, como la mujer de Lot, mientras huía volvió su mirada a sus afectos abandonados en Sodoma. En esta historia de apostasía de Israel, Todos demostraron su gran incredulidad excepto Josué y Caleb. La fe es un requisito espiritual fundamental no solo para la salvación sino para vivir la vida cristiana; En cambio la falta de fe es la raíz de toda desobediencia. En este pasaje hay una gran lección para nosotros, un pueblo numeroso que se salva pero que finalmente no puede gozar del descanso en la tierra prometida, al igual que la mujer de Lot que logra escapar del Juicio de la ciudad pero no puede alcanzar el lugar de refugio.

Mis amigos, el espíritu de apostasía de nuestros días está logrando sus objetivos a pasos agigantados, muchos escapan de la condenación eterna por la fe en Jesucristo, pero no logran alcanzar las metas espirituales porque desvían sus miradas a las cosas de este mundo. Pablo dice en su carta: por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros y muchos duermen, dando a entender que muchos cristianos apresuran su partida de este mundo, por haber descuidado una salvación tan grande. Y termino este tiempo con las palabras del libro de Efesios: mirad pues con diligencia cómo andéis, no como necios, sino como sabios, aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos. Caminemos este día tomados de la mano de Dios.

Orador Dr. Ruben Diaz Jure

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