Comunión con El

Posted on 1 septiembre, 2008 por

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Como están mis amigos, estando Jesús a orillas del río jordán, se acercaron a el dos discípulos de Juan el Bautista, cuando el Señor los vio les preguntó diciendo, ¿que buscáis? los aludidos respondieron rápidamente Rabí, ¿donde moras?. Jesús les dijo, venid y ved, entonces ambos siguieron a Jesús para ver donde moraba y al llegar al lugar, se quedaron con el todo el día.

Esta pregunta de los discípulos ¿dónde moras? Me recuerda la experiencia que en cierta ocasión tuviera Jacob en oportunidad de encontrarse huyendo de su hermano Esaú. Posiblemente cansado del camino Jacób se echó a dormir colocando una piedra como cabecera y almohada, mientras descansaba tuvo un sueño, una visión, veía una escalera que tocaba el cielo, y llamativamente había ángeles que subían y bajaban en la misma. Mientras Jacob contemplaba la visión Dios le habló y le dijo. Jacob, yo soy el Dios de tus padres, en ti serán benditas todas las naciones.

Cuando Jacob despertó dijo, que terrible es este lugar, realmente Dios mora aquí y yo no me he dado cuenta, y el nombre del lugar era Betel que significa “casa de Dios”. Menudo susto se llevó Jacob al descubrir un lugar donde Dios estaba presente aunque el realmente no lo estaba buscando. Y la verdad es que Dios está en todas partes, porque el es omnipresente y su poder llena toda la tierra, A veces pienso en esa multitud de personas que con frecuencia buscan a Dios en los templos, buscan a Dios en los oratorios, van de un altar a otro buscando su presencia, cuantos aun cambian de religión procurando satisfacer la necesidad del alma de encontrarse con su creador. En nuestra lectura de hoy, aquellos discípulos de Juan al ver a Jesús le preguntaron directamente. Señor, dónde moras. Una pregunta que sigue sonando en boca de millares de personas alrededor del mundo. ¡Señor! ¿dónde moras?

En este sentido es importante recordar lo que la Biblia nos enseña acerca de Dios. Dice que Dios es Espíritu, por lo tanto es un Dios invisible, por eso no debemos hacer ninguna imagen de el. Dice además que el es omnipresente y omnipotente, debido a ello no debemos pensar que el habite solo en los templos, en cierta ocasión el dijo yo no habito en templos hechos por manos de hombres. Porque el cielo es mi trono y la tierra el estrado de mis pies. ¿Señor donde moras? Fue la pregunta de aquellos discípulos y puede ser la tuya en este día. Jesús dijo a la mujer samaritana, la hora viene y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, y Dios busca tales adoradores.

El desea tener un encuentro contigo. Desea mostrarte su morada, porque dijo en casa de mi padre muchas moradas hay, voy pues a preparar lugar para vosotros. El está mas cerca de lo que imaginas, está a la puerta de tu vida golpeando la puerta para poder entrar. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a el y cenaré con el y el conmigo, tu vida, tu corazón puede ser una morada para Dios si tu le recibes en este momento. Caminemos este día tomados de la mano de Dios

Orador Dr. Ruben Diaz Jure

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