Nos veremos en el cielo

Posted on 18 junio, 2008 por

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Cómo están mis amigos, dice Dios en su palabra, porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieva, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, así será mi palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía, Qué promesa maravillosa, siempre que sembremos la Palabra de Dios en algún corazón, hará su trabajo, En cierta ocasión en un colegio dejaron como regalo para cada uno de los estudiantes, un ejemplar de los nuevos testamentos de bolsillo, Una de las alumnas que había recibido, con inocultable entusiasmo compartió con sus padres experiencia del día, de modo que sin pérdida de tiempo comenzó a dedicarle tiempo a su lectura.

El padre que era un hombre rudo e inclinado a frecuentes borracheras, no le cayó nada bien que su hija comenzara a leer algo que pudiera producir un cambio en su hogar. De modo que dijo en un tono de disgusto, que no permitiría que su hija invirtiera tiempo en leer ese libro en lugar de estudiar sus lecciones del colegio. La joven que amaba a su padre a pesar de sus frecuentes borracheras, obedeció y guardó el libro. Pasado algunos meses el padre recibió el aviso de presentarse nuevamente en su antiguo trabajo, unas minas de carbón que estaba a considerable distancia de su hogar, muy tempranamente el hombre con cierto entusiasmo por la esperanza de trabajo, preparó su mochila para ausentarse tal vez por algunas semanas, al despedirse de su hija, esta la abrazó y casi descuidadamente colocó su único ejemplar del nuevo testamento en el bolsillo de su padre, el hombre supo enseguida de que se trataba, pero no quiso contrariar a su hija en un momento de despedida, simplemente se hizo del desentendido y emprendió rumbo al trabajo.

No sabía que le esperaba una semana especial en las minas, porque fue justamente el sector donde el se encontraba trabajando, que inesperadamente se produjo un fatal derrumbe, dejando encerrados en la profundidad al hombre de nuestra historia y otros compañeros mas, cuando la cuadrilla de rescate pudo encontrar a los desdichados mineros, el padre de aquella joven fue el último en ser hallado, estaba sin vida, pero en sus manos apretados fuertemente se encontraba un librito de tapa azul, que los hombres del rescate tuvieron que forzar para extraer de entre los endurecidos dedos, y entregar a los parientes como algo perteneciente a la familia. La hija cuando recibió el libro, enseguida supo de qué se trataba. Estaban las hojas manchadas de carbón, había lagrimas en sus ojos por la pérdida de su padre, pero pronto descubrió algo que hizo cambiar su tristeza en gozo, allí en la primera pagina del libro estaba escrito una frase con la punta de un carbón. Hija Nos veremos en el cielo. Era evidente que aquel rudo hombre, en los momentos finales de su vida, comenzó a leer el libro que había entusiasmado a su hija, y ahora estaba trasformando la vida de él.

La palabra de Dios hizo su obra, por eso mi amable escucha, quiero decirte que debes leer la Biblia, la palabra de Dios cada día, lee para alimentar tu alma, pero lee también para alimentar a tu familia. Jesús dijo, no solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Caminemos este día tomados de la mano de Dios

Orador: Dr. Rubén Díaz Jure/ email: diazjure@hotmail.com

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