Esperanza Vana

Posted on 7 junio, 2008 por

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Cómo están mis amigos, en el libro de los salmos en el cap. 91 se puede leer la siguiente expresión, el que habita al abrigo del Altísimo, morará bajo la sombra del Omnipotente, diré yo a Jehová, esperanza mía y castillo mío, mi Dios en quien confiaré.

En cierta ocasión en una conocida ciudad por sus peregrinaciones religiosas, un joven de espíritu inquieto y corazón astuto, tuvo la iniciativa de recoger algunas piedras de la ladera del cerro y se dispuso a comercializarlo entre los peregrinantes como un objeto místico y de gran poder sanador. Sin imaginarse el resultado, el joven de nuestra historia fue sorprendido el mismo de su propio éxito, al poco tiempo la lista que engrosaba su clientela era cuantiosa y también las ganancias. Este hecho comenzó a llamar la atención de las autoridades de modo que al poco tiempo el joven fue arrestado y puesto a disposición del juez con el cargo de embaucador y tramposo.

Una vez en la oficina del Juez. Escuchó el proceso en su contra, luego que terminaron las acusaciones el joven de nuestra historia pidió la palabra, se dispuso a argumentar su defensa, y dijo al juez y a todos los presentes, que no veía ningún daño que el haya causado a nadie, porque lo único que estaba haciendo era vender un poco de esperanza a toda esa gente desesperada que buscaban una solución a su mal. Cuando uno analiza el caso con mente mas fría, puede llegar a la siguiente conclusión, que en el fondo este avivado joven tenía algo de razón, porque al considerar a su clientela, uno se pregunta, ¿como no va a tener éxito una empresa así? aunque solo se trate de una mentira.

Si el mundo en que vivimos está poblado de personas que viven decepcionadas y con alto grado de desesperación, en el día de hoy la gente vive angustiada por la violencia, preocupada porque los valores morales van derrumbándose catastróficamente. La humanidad se encuentra desanimada porque no sabe lo que les depara el futuro. Un mundo así, permite que vendedores de esperanzas mentirosas tengan éxito, una población así asegura a vendedores de ilusiones una clientela segura, pero la Biblia nos enseña que no debemos cifrar nuestra esperanza en los hombres, ni en las cosas que los hombres han elaborado, dice la Biblia, maldito el hombre que confía en el hombre, pero bien aventurado es el hombre que confía en Dios, dice además el apóstol Pedro.

Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo que según su grande misericordia, nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, que diferente resulta la esperanza del cristiano, que no apoya su confianza en un objeto inanimado, ni en un rito religioso sino en un Cristo vivo, te invito en esta hora a venir a esta esperanza viva, a este Dios omnipotente,
a este salvador que ha resucitado de entre los muerto para darnos esta esperanza, una esperanza viva. Y como dice las escrituras, que nada ni nadie nos podrá separar de el y de su amor.

Caminemos este día tomados de la mano de Dios

Posted in: Meditaciones